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The St. Regis Mardavall Mallorca Resort
8 de octubre de 2026
El Mediterráneo, vivido sin prisa
Entre terrazas abiertas al horizonte, una propuesta gastronómica de autor y jornadas que transcurren a otro ritmo, Mallorca descubre una faceta donde la sofisticación convive con la calma y la esencia mediterránea.
Hay destinos que permanecen en la memoria por sus paisajes y otros por la forma en que hacen sentir el paso del tiempo. Mallorca reúne ambas cualidades. La brisa marina, las comidas que se prolongan sin apuro y la luz cálida que, al atardecer, envuelve los antiguos olivares forman parte de una manera particular de vivir la isla.
En la costa suroeste, cerca de Palma, pero alejado de su ritmo más dinámico, The St. Regis Mardavall Mallorca Resort ofrece un entorno donde el espacio, la tranquilidad y la cercanía con el Mediterráneo marcan el ritmo de cada jornada.

Una estancia pensada para disfrutar sin apuro
Rodeado de jardines mediterráneos y construcciones en tonos terracota, el resort destaca por una sensación de amplitud poco habitual en los destinos costeros. Sus habitaciones y suites, entre las más espaciosas de Mallorca, invitan a prolongar la estancia y disfrutar del descanso más allá de lo convencional.
Las terrazas privadas con vistas al Mediterráneo acompañan cada momento del día. Desde un desayuno tranquilo frente al mar hasta una pausa después de navegar por la isla o el placer de contemplar cómo cae el sol sobre el agua, cada espacio invita a disfrutar del entorno sin prisas.
Esta temporada también marca el comienzo de una renovación progresiva del resort. Algunas de sus estancias ya han sido transformadas, mientras que la evolución integral del establecimiento está prevista para 2028. La actualización mantiene una línea estética serena y atemporal, en sintonía con la elegancia clásica de las Baleares.

Una ubicación privilegiada para explorar Mallorca
Descubrir Mallorca también implica elegir cómo recorrerla. Algunos lugares funcionan como punto de partida, mientras que otros se convierten en una parte esencial de la experiencia. The St. Regis Mardavall Mallorca Resort reúne ambas posibilidades gracias a su ubicación en uno de los sectores más privilegiados de la costa de la isla.
El acceso al mar y su muelle privado para embarcaciones permiten explorar el litoral desde otra perspectiva. Las calas, los acantilados y la amplitud del horizonte mediterráneo forman parte de un paisaje que invita a descubrir la isla desde el agua.
A su vez, la proximidad con Palma permite combinar la tranquilidad de la costa con la vida cultural y social de la capital. Lo suficientemente cerca para disfrutar de su propuesta urbana y, al mismo tiempo, apartado para conservar la atmósfera íntima de un refugio frente al mar.

Los sabores que cuentan la historia de la isla
La gastronomía ocupa un lugar central en la experiencia del resort. Es Fum, distinguido con una estrella Michelin y un Sol Repsol, está liderado por el chef Miguel Navarro, quien desarrolla una propuesta de alta cocina de autor que combina excelencia y sensibilidad contemporánea, con el Mediterráneo como telón de fondo.
La oferta se completa con Terra, donde los sabores y las recetas tradicionales ponen en valor la herencia culinaria mallorquina a través de productos locales. Por su parte, Mar Sea Club propone una experiencia junto al mar en la que la sofisticación relajada se encuentra con los sabores mediterráneos y las influencias latinoamericanas.
Cada espacio gastronómico aporta una perspectiva diferente, pero todos comparten una misma conexión con el entorno. La cocina acompaña el carácter de Mallorca: pausado, cercano y ligado a la identidad del lugar.

Mallorca, a la medida de cada viajero
La isla ofrece distintas maneras de vivirla según el momento y la compañía. Puede convertirse en un escenario íntimo para una escapada en pareja, en el punto de encuentro para compartir unos días entre amigos o en un destino acogedor para disfrutar en familia. The St. Regis Mardavall Mallorca Resort refleja esa versatilidad y permite que cada estancia encuentre su propio ritmo.
Más allá de sus paisajes y servicios, su propuesta invita a alejarse de las agendas aceleradas y de la sobreestimulación para dar lugar a algo cada vez más valioso: tiempo y espacio para disfrutar plenamente del destino.
Esta manera de viajar se alinea con la visión de NUBA: crear experiencias que vayan más allá de conocer un lugar y permitan conectar con él, descubrir su esencia y vivirlo de una forma auténtica.
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